Lía Salvo. Polísta

27.12.2019

FUE LA PRIMERA EN DISPUTAR Y GANAR UN TORNEO DE POLO DE ÉLITE. A LOS 29 AÑOS, VENCIÓ LOS ESTIGMAS NO SOLO EN LA ARGENTINA, SINO TAMBIÉN EN EUROPA Y EN ASIA. 

Montada sobre el caballo, con su casco rígido y el taco, Lía Salvo parece ser una especie de Juana de Arco. 

La mejor polísta de Argentina dejó su huella en el mundo del polo hace unas semanas.
Además de convertirse en la primera mujer en darse el lujo de disputar en un torneo de élite como el Abierto del Jockey Club, con El Paso-La Dolfina, también fue la primera en ganarlo junto a tres de los grandes máximos exponentes mundiales del polo como Adolfo Cambiaso, Pablo Mac Donough y Juan Martín Nero, todos con 10 de handicap. 
Lía Salvo no solo rompió con la estructura sino también marcó un antes y un después en el deporte. Durante la semifinal del 52° Abierto del Jockey Club de San Isidro, la polísta se presentó y debutó ante Washington, partido en donde logró anotar tres de los 13 goles de su equipo, que le permitió avanzar a la final que finalmente ganaría frente a La Aguada, que formó con los hermanos Alejandro, Eduardo, Miguel e Ignacio Novillo Astrada.
Oriunda de América e incentivada por su padre Héctor, ex polísta profesional, aprendió a montar a los cuatro años y a los 10 tomó por primera vez el taco para nunca más soltarlo. Paso a paso, comenzó a indagar por el deporte entre familiares y amigos en las canchas del Namuncurá Polo Club y a los 12 años continuó con la Copa de Potrillo, donde se la comenzaría a ver como una de las promesas femeninas. Unos años más tarde, Salvo se separaría de los varones para jugar con sus colegas femeninas.

Es la bandera emblema de numerosas marcas entre las que se encuentra La Martina, Jaeger-LeCoultre, Kia y, siendo el último, Escorihuela Gascón 

"Siempre soñé con jugar un polo alto y con los hombres, pero nunca pensé que fuera tan alto", dijo en una entrevista a La Nación. 

Con sus 29 años, es plenamente una jugadora profesional que también compite en los grandes torneos internacionales o exhibiciones de Francia, Inglaterra, España, Singapur, Malasia y Tailandia. 

Con nueve goles en la clasificación femenina, es consideraba como la mejor polísta argentina y una de las tres más capaces del planeta.
Con una preparación orientada en la potencia física, lo aeróbica y en mejorar taqueo en velocidad, Salvo participa activamente del deporte. 

Enfocada en la temporada en Argentina, la que más priorizan los polístas argentinos, y que comenzó para ella con el Abierto del Jockey Club, continúa con los torneos de mujeres de la Asociación Argentina de Polo (AAP) y en distintos clubes privados. 

Ella se autodefine como una jugadora de cabeza fría y corazón caliente y a la vez competitiva y juega, por lo menos, en dos torneos exclusivamente con hombres por temporada.