Razas caninas - Prohibición de criar

27.10.2020

(Nota extraída de la web escrita por el Dr Javier Fariña)

Según un trabajo publicado en la revista Science en noviembre de 2002, un grupo de científicos de diversos países estudiaron el análisis secuencial del ADN mitocondrial del pelo de más de 1000 perros distribuidos alrededor del mundo, llegando a la inesperada conclusión de que compartían el mismo grupo genético: Todos los caninos domésticos descienden de los lobos que habitaron Asia Oriental hace más de 15.000 años. Y también se concluyó que los lobos de Eurasia son los antecesores más próximos de los perros.

Durante miles y miles de años, se llevó a cabo la lenta transformación del lobo al perro, el cual se adaptó como ninguna otra especie a las necesidades del ser humano. 
El largo proceso de su domesticación, la efectiva selección realizada por el hombre y la crianza orientada a satisfacer las más diversas necesidades llevaron a crear las diferentes razas caninas. 
Sin duda, la rapidez con la que se multiplicaron, adaptaron y diferenciaron, indica la importante utilidad que, para el hombre, representaba el perro.

La gran diversidad de razas existentes, sus diferentes tamaños y utilidades se intentarían explicar sobre la base de un lobo local que, sometido a la reproducción selectiva realizada por el hombre, fue evolucionando hasta crear las diferentes razas. 
El hombre seleccionó distintas facultades naturales como el olfato, la vista, la velocidad, el temperamento o la rapidez para cazar, acentuándolas para así poder contar con un compañero que contribuyera en todas las tareas imaginables que necesitara.

Acompañando al ser humano, el perro se adaptó a los más diversos climas, temperaturas extremas, precipitaciones, vientos, y diferentes geografías.

Cuán útil y necesario tiene que haber sido el perro para el hombre como para que -tan sólo en los últimos 500 años- haya creado la mayoría de las razas caninas. El perro fue utilizado en las guerras, para guardia y protección, en labores de tracción, en la caza, como rastreador, como pastor al cuidado de los rebaños, en el control de alimañas, como perro lazarillo, en terapias asistidas, detección de drogas, contrabando de divisas, explosivos... en las más graves catástrofes, rescatando personas atrapadas en aludes o bajo los escombros, o en las más diversas tareas de las fuerzas de seguridad... hasta llegar a ser una compañía imprescindible para el hombre.

El objetivo de criar razas caninas es obtener perros sanos y que puedan cumplir su función, con una estructura y conducta típica de la raza; perros que puedan vivir una vida larga y feliz para placer y satisfacción del propietario y la sociedad, así como también para el perro mismo. La crianza siempre debe llevarse a cabo de tal modo que promueva la salud y bienestar de la progenie. El conocimiento, la honestidad y la colaboración, tanto a nivel nacional como internacional, son básicos para la crianza canina saludable.

Los criadores de una determinada raza se nuclean en clubes y estos en federaciones cinológicas. La Federación Cinológica Argentina (FCA) y la Fédération Cynologique Internationale (FCI) tienen programas educativos con reglas estrictas de crianza y además cooperan con los científicos en problemas genéticos de salud, para siempre buscar estimular el nacimiento de lechigadas sanas.

Las razas caninas presentan un largo proceso selectivo para cumplir con el estándar propio, no sólo en lo referente a su estructura sino también a su temperamento y, principalmente, para la función para la cual fueron creadas. La selección genética realizada hace que un perro de una determinada raza pueda cumplir una función tan importante como la de lazarillo o estimular niños con discapacidad y representar una imprescindible ayuda en su vida y en su inclusión social. El trabajo genético de más de un siglo de selección en una raza, hace que pueda cumplir esa función para la que fue creada como ningún otro de su misma especie. El trabajo incesante y constante de los criadores en la búsqueda de exaltar la cualidad para la cual una raza fue desarrollada, sin duda ayuda al ser humano a tener una vida más gratificante y acompañada. Esto representa la importancia que tiene esa genética en la vida cotidiana.
Tomando tan sólo como ejemplo a un trabajador rural, es notable la enorme ayuda y compañía que representa un perro pastor seleccionado para cumplir esa tarea. El perro resulta irremplazable y de una fidelidad sin igual para el hombre de campo en el cumplimiento de su labor.

El trabajo que desarrolla una determinada raza para cumplir la función para la cual fue creada no lo puede realizar un perro que no tenga esa genética y selección desarrollada, a lo largo de muchas décadas, exacerbando sus virtudes para ayudar al ser humano. 
Las actividades como perros de rescate en siniestros, o de perros que asisten a una persona con discapacidad motora o visual, la de perros que se vinculan con niños en situación de discapacidad psicosocial o que requieren de una asistencia determinada, sin duda será mejor desarrollada por razas seleccionadas para ese determinado propósito.

Muy recientemente, se ha presentado un trabajo relevante y significativo en relación con la terrible pandemia del COVID-19 que afecta actualmente a la humanidad: se han estado utilizando perros especializados en el desarrollo de su olfato para detectar posibles infectados de COVID-19 en aeropuertos finlandeses y franceses. 
Esta tarea sólo puede encararla un perro que genéticamente fue seleccionado a lo largo de años de trabajo y perfeccionamiento de los criadores.

La FCA promueve la tenencia responsable y desafilia y rechaza, aplicando sus rigurosos y severos reglamentos, a todo criador inescrupuloso que sólo busque una finalidad comercial en detrimento de la sanidad y calidad de vida de sus perros. 
El criador también es responsable de la alimentación, manejo sanitario, y especialmente de la recolección y eliminación de sus deposiciones, evitando todo acto que implique malos tratos o crueldad. 
La tenencia responsable y la sanidad de los perros de raza en los criaderos implican también la obligación de adoptar todas las medidas necesarias para evitar que un ejemplar cause daños a las personas o a la propiedad ajena. 
Tomar conciencia de lo que representa el concepto de tenencia responsable no solo es saber que al adoptar un perro se tiene la obligación de alimentarlo adecuadamente, contenerlo y darle un espacio acorde a sus necesidades, sino también que implica asumir una responsabilidad vinculada a la salud pública: vacunarlo, higienizarlo, desparasitarlo, controlar las pulgas y garrapatas, esterilizarlo, visitar periódicamente al veterinario, entre otros. 
Se consideran comerciantes de perros y productores de perros en grandes cantidades a las personas cuya actividad principal es vender perros con fines de lucro sin preocuparse por el bienestar individual del animal. 
Los comerciantes de perros y productores de perros en grandes cantidades no crían en el ámbito de la Federación Cinológica Argentina y sin duda deben recibir las máximas penalizaciones que las leyes nacionales, provinciales o municipales establezcan.

El control de la población canina no se debe establecer en función de la prohibición de la cría de perros de raza: A nivel mundial, está demostrado que la prevención es el método idóneo para controlar la superpoblación de animales de compañía, siendo la esterilización quirúrgica -mundialmente aceptada y cada vez más frecuente en muchas partes de nuestro país- la técnica más eficaz y correcta de control de la población canina, además de ser la más adecuada para una utilización razonable de los recursos públicos, evitando cualquier desequilibrio biológico en contraposición al procedimiento deleznable que implica utilizar la matanza de animales como herramienta de control demográfico canino. 
Asimismo, la promoción de la realización de campañas de vacunación antirrábica anuales en caninos y las desparasitaciones periódicas son de gran ayuda a nivel poblacional.

El conocimiento, la honestidad y la colaboración, tanto a nivel nacional como internacional, son básicos para la crianza canina saludable. La crianza de los cachorros, su correcta alimentación, la exposición ambiental, la estimulación por parte de la madre, del criador y otros, con el fin de desarrollar la sociabilización, deben ser básicos en la crianza.

A nivel mundial, la cría de perros avanza a pasos sorprendentes, con suma responsabilidad y profesionalismo, moviendo a su alrededor un engranaje que representa una enorme fuente de trabajo. 
Sin duda, la verdadera pasión, obsesión y permanente búsqueda de perfeccionamiento que moviliza a todo criador significa una inversión económica en beneficio de la vida de esos ejemplares: En los últimos años, se han publicado numerosos artículos, en los más prestigiosos portales, revistas y periódicos, mencionando el crecimiento sin pausa y sostenido en la actividad cinófila. 
Allí, el criador representa el primer eslabón de una cadena productiva -o incluso de un círculo virtuoso- a partir de la cual se inicia la producción de alimentos balanceados, de medicamentos, la formación y labor de profesionales y auxiliares de la veterinaria, talabarteros, peluqueros, adiestradores, laboratorios, fabricantes de indumentaria y accesorios, artesanos, y tiendas minoristas, entre otras actividades.

Por último es de mencionar que ser un criador de perros representa una gran responsabilidad y un compromiso emocional y económico a largo plazo: Para el criador dedicado, no existen feriados o fines de semana, puesto que sólo un perro puede ser un compañero y colaborador inseparable y ninguna otra especie puede superarlo en cuanto a amistad, lealtad y devoción.