Sudán prohibió la mutilación genital femenina

19.07.2020

La máxima autoridad del gobierno del Sudán, integrado por autoridades militares y civiles, el Consejo Soberano, aprobó una ley que penaliza la mutilación genital femenina, una práctica ancestral muy extendida en el país, que organizaciones de todo el mundo luchan por erradicar.

Este tipo de procedimientos, que representan una violación a los derechos humanos y afecta niñas y mujeres principalmente en África, Oriente Medio y Asia, son duramente cuestionados por la Organización Mundial de la Salud

Según el texto de la nueva ley de Sudán, "la mutilación de los órganos genitales de la mujer está ahora considerada como un crimen" y "cualquier persona que la haga será condenada a una pena de hasta tres años de cárcel". Además, la clínica o el lugar donde se realice la ablación podrán ser cerrados.

Las otras medidas anunciadas incluyeron la eliminación del delito de apostasía (renuncia que hace una persona de sus creencias religiosas o políticas y abandono de su religión o del partido político al que pertenecía), que estaba penado con la muerte y los azotes como método de castigo; se permite la libre circulación de las mujeres, también con sus hijos (antes necesitaban el permiso de un hombre), y se liberó el consumo de alcohol para no musulmanes.

Este anuncio llega más de un año después de la caída en Abril del 2019 del régimen de Omar el Beshir, después de haber gobernado durante 30 años y las mujeres sudanesas desempeñaron un papel importante con una revuelta después de la caída de este ahora encarcelado, en donde se mostraron decepcionadas por el poco interés de las autoridades en mejorar sus derechos, y pidieron la abolición o la enmienda de varias leyes consideradas discriminatorias. Entre los asuntos que mencionaron, se incluyó la baja representación de las mujeres en el gobierno, la carencia de una ley que criminalice el hostigamiento sexual y la existencia de la ley sobre el estatuto personal de 1991, inspirada en la sharia (ley islámica), que posibilita dar en matrimonio a niñas de diez años y no prevee el consentimiento de la mujer en los contratos matrimoniales.

A pesar de que este es un avance importantísimo sobre logros para la mujer en esa región, se cree que va a costar implementarla ya que los papeles dicen una cosa y la cultura masculina en muchas aldeas, todavía piensa en lo contrario.