Uso de barbijo.

09.04.2020

Quienes concurran a lugares públicos donde otras medidas de distanciamiento social sean difíciles de mantener como supermercados, farmacias, bancos, transporte público, deberían hacer uso de barbijos, en lo posible caseros.

Los cobertores de tela para la cara no se deben colocar en niños pequeños menores de 2 años, en cualquier persona que tenga problemas para respirar o que esté incapacitado para sacarse el cobertor sin ayuda.

Dado que la disponibilidad de barbijos quirúrgicos es limitada, existen alternativas para generar herramientas de uso comunitario como cobertores de tela. Si bien los barbijos caseros no son equivalentes a barbijos quirúrgicos, estos últimos son suministros críticos que deben continuar reservados para los trabajadores de la salud y todos los que se encuentran en la primera línea de atención a la población, que por el alto riesgo que enfrentan, son la prioridad.

A la hora de confeccionarlos, es importante que se ajusten bien pero cómodamente contra el puente nasal y el costado de la cara, estén asegurados con lazos o elásticos para las orejas, incluyan múltiples capas de tela (al menos 2), permitan la respiración sin restricciones y se puedan lavar y secar a máquina sin daños o sin modificar su forma.

Para ponerte, usar y quitarse un barbijo debes tener en cuenta lo siguiente, antes de ponerse un barbijo, lavate las manos con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol, cubrite la boca y la nariz con el barbijo y asegurate de que no haya espacios entre tu cara y la máscara, evitá tocar el barbijo mientras lo usás; si lo hacés, lavate las manos con agua y jabón o con desinfectante a base de alcohol, cambiá de barbijo en cuanto esté húmedo o visiblemente sucio, para quitarse el barbijo, hacelo por detrás sin tocar la parte delantera del barbijo, colocarlo inmediatamente en un recipiente cerrado y lavarse las manos con agua y jabón o con desinfectante a base de alcohol.

Texto extraído de Ministerio de Salud